Y ahora aquí se oye el silencio. Después llegará el sol. Y con el sol, el día.Y con el día la separación. No hay crueldad en el destino. Solo en los que lo maldicen. Pero verdad es que el día no fue hecho para los amantes de la noche. Ni la noche misma fue hecha para espíritus tranquilos y complacientes. Así que seamos justos. Seamos justos con los trigales de oro, con los helados de fresa y coco y con la risa de los niños que juegan en la arena... seamos ecuánimes con el sudor que se te pega a las sábanas, con el zumbido de las cigarras, con la espuma de cálidas olas que acarician tus rodillas y con el viento seco que azota tu cara... seamos bondadosos con la música alta, con las alucinaciones alcohólicas, con el contínuo murmullo de fiesta y el chamuscado olor de los fuegos de artificio... ¿Aprecias como el sol cae a plomo sobre tu cabecita?, ¿sientes como tu piel se enrojece y escuece?, ¿percibes como tu libido está por las nubes y acaba de liberarse de los sótanos?...
... Psss, ¿no lo oyes?, justo a tu lado... es el crepitar de las brasas de mi fogata... ¡oh!, ¡lo huelo! Es esa fragancia que tu cabello solo desprende por la mañana. Seamos justos con el silencio y con esas nuevas voces que se nos aproximan, tarareando musiquillas que no son secretas... aun. Notas como cada vez son más altas y más claras. Seamos justos con la noche que nos ha abandonado y limitemonos a despertar de este sueño onírico que del todo nos pertenece. Un, dos tres, ¡DESPIERTA!
Nedjma

viernes, 24 de diciembre de 2010

TE ECHO DE MENOS

Noche triste que envuelve mi mente en la mañana,

¿Dónde ha llevado parte de mi dolor?, lo encuentro por los rincones de tu casa, a la espera, acechando a los escasos ánimos de mi alma para cogerla sorprendida en su maldito regazo.


Me exaspera la congoja de mi voz, de nuestras miradas que se encuentran:

Saliva pastosa, rebaño de buitres,

aguas mansas, lágrimas que resbalan,

tu pecho tan lejano.

Tacto áspero de la desolación, maldito sentimiento que nos hace humanos.

La culpa envenena mi sangre, un dolor surge en el pecho, las manos, los pies, la boca con el mínimo esfuerzo.

La educación se va por la calle de atrás y consigo alcanzarla, algo de luz aún no se ha perdido puedo vislumbrarla.

Mi yo se estimula con tu olor en la almohada, impregna mi nariz y entonces añoro cada una de tus caricias, estás tan lejos de mí, mi vida.

Reniego y decido mi huída, orgullo pegajoso que tanto pesa.

Mentiras carroñeras, aliento abatido, todo está podrido.

Me detengo en la vertiginosa escalera de altos peldaños, me demoro en la bajada, no quiero llegar a la calle, hace frío.

Una lucha continua, un pulso constante que emerge de mis adentros,

el amor se esconde como un niño jugando conmigo, contigo.

Necesito tu calor, deseo estar a tu lado y me envuelve el pensamiento un tenue sentimiento de cercanía… ansío tu forma de tocar, dulce y sincera, apretando mi cuerpo entre tus dedos y suscitando un deseo de no escapar de ti ni de tu aliento.

Te echo de menos.


Se me antojan canciones que en otro tiempo significaron rebeldía y crítica, y entonces les encuentro más sentido que nunca,
tú que las comprendes, tú que das sentido a todo y a más, tú que sin haber sido amigo mío, ahora formas parte de mi vida, riendo y jugando.

Has compartido tu lecho con mis besos, tus risas se entrelazan con las mías y descansas tu cabeza en mi pecho sin hacer preguntas que ahora no tienen respuesta, dejando pasar el reloj sin saber qué ocurrirá mañana, si estaré en tu puerta almidonada de algodón esperando entrar…


Tú qué haces que todo sea más fácil y llevadero y encuentre sabores en las nubes, perciba los olores de la Madre Tierra, como antes quizás los había hallado pero arrinconado.

Me haces percibir la vida de una forma distinta y divertida, construyendo castillos de arena en el viento que no quiero dejar escapar, coleccionándolos en mis sueños de metal para regocijarme en ellos hoy al despertar.


Gracias por existir, por sorprenderme, por gustarme, por deleitarme, por revelarme facetas que siempre pensé que nadie podía ver ni comprender, el mundo al revés que gira y que a nadie le importa que cambie, a ti si, a mi sí.

Gracias por mostrarme tu Cuaderno de Viaje, descubriéndome un suvenir de experiencias, abriéndose ante mí como un torbellino de polvo cubierto de misterio y enseñanza que nunca me llegaría a aburrir y que alberga en mi las ganas de vivir y ver más allá de la acotada vida que este sistema nos propone.

Esta mañana es gris pero tú estás aquí, esbozando fantasías en una habitación contigua. El amor se abre paso a través de mis palabras, te siento a mi lado a pesar de la tristeza.

Mi sonrisa se dibuja a duras penas hasta hacerme enrojecer por tanta dicha.

Gracias por tu humildad, por tu amor condicional, por permitirme amarte.


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