(Negándome a compartir en un momento de mi vida... )
Te busqué y te encontré, es bonito estar contigo.
Te busqué y te encontré, me gusta el sonido de nuestras risas.
Así es el tiempo vivido contigo, agradable y llano,
Colmado el pozo del llanto,
Las miserias pasajeras: ¡a la hoguera!.
Te busqué y te encontré en la entrada de algún concierto de ambulantes instrumentos.
He construido castillos con arena repletos de almenas que albergan canciones y ritmos que me seducen de emociones.
Te busqué y te encontré en cada rincón de tu cama.
He conocido la sexualidad en las Mil y Una Noches y me he contoneado al son de las llamas de tu fuego,
Me ronda la lujuria, el deseo, la ternura,
El eco de tu sexo, su dulzura.
He desafiado al viento que noctámbulo me ha invitado tantas noches a la promiscuidad de otra cama y he ganado la partida sin hacer trampas.
Te busqué y te encontré en un momento de incertidumbre y cambio y me apretaste en tu regazo.
He sorteado los flancos de los muros de lugares insospechados,
He lucido los ropajes de aquel que llaman extranjero…
… se convierte en cercano lo ajeno,
De la noche a la mañana.
De un invierno a un verano hay una sola primavera que también puede florecer.
A Azahar huele el desierto.

Te busqué y te encontré en los arrecifes del sueño.
He aprendido de diferentes rincones concebido culturas,
He cogido de la mano a los más reivindicativos profetas.
He caminado a tu lado y me has mostrado que no son mis ojos huérfanos, que muchos son aquellos que ven más allá de los muros del Sueño,
Eso que los ignorantes conocen como Utopía.
Te busqué y te encontré sobre la arena mojada y me pareció entrever tu mirada perdida en otra causa.
Hoy no te busco pero te encuentro
Hoy estoy triste porque te quiero.
Mañana ya no te busco, ya no te encuentro
No estaré triste porque comprendo.
Te busqué y te encontré, me gusta el sonido de nuestras risas.
Así es el tiempo vivido contigo, agradable y llano,
Colmado el pozo del llanto,
Las miserias pasajeras: ¡a la hoguera!.
Te busqué y te encontré en la entrada de algún concierto de ambulantes instrumentos.
He construido castillos con arena repletos de almenas que albergan canciones y ritmos que me seducen de emociones.
Te busqué y te encontré en cada rincón de tu cama.
He conocido la sexualidad en las Mil y Una Noches y me he contoneado al son de las llamas de tu fuego,
Me ronda la lujuria, el deseo, la ternura,
El eco de tu sexo, su dulzura.
He desafiado al viento que noctámbulo me ha invitado tantas noches a la promiscuidad de otra cama y he ganado la partida sin hacer trampas.
Te busqué y te encontré en un momento de incertidumbre y cambio y me apretaste en tu regazo.
He sorteado los flancos de los muros de lugares insospechados,
He lucido los ropajes de aquel que llaman extranjero…
… se convierte en cercano lo ajeno,
De la noche a la mañana.
De un invierno a un verano hay una sola primavera que también puede florecer.
A Azahar huele el desierto.

Te busqué y te encontré en los arrecifes del sueño.
He aprendido de diferentes rincones concebido culturas,
He cogido de la mano a los más reivindicativos profetas.
He caminado a tu lado y me has mostrado que no son mis ojos huérfanos, que muchos son aquellos que ven más allá de los muros del Sueño,
Eso que los ignorantes conocen como Utopía.
Te busqué y te encontré sobre la arena mojada y me pareció entrever tu mirada perdida en otra causa.
Hoy no te busco pero te encuentro
Hoy estoy triste porque te quiero.
Mañana ya no te busco, ya no te encuentro
No estaré triste porque comprendo.
Nedjma

si es que la que sabe amar siempre sabrá hacerlo
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