Y ahora aquí se oye el silencio. Después llegará el sol. Y con el sol, el día.Y con el día la separación. No hay crueldad en el destino. Solo en los que lo maldicen. Pero verdad es que el día no fue hecho para los amantes de la noche. Ni la noche misma fue hecha para espíritus tranquilos y complacientes. Así que seamos justos. Seamos justos con los trigales de oro, con los helados de fresa y coco y con la risa de los niños que juegan en la arena... seamos ecuánimes con el sudor que se te pega a las sábanas, con el zumbido de las cigarras, con la espuma de cálidas olas que acarician tus rodillas y con el viento seco que azota tu cara... seamos bondadosos con la música alta, con las alucinaciones alcohólicas, con el contínuo murmullo de fiesta y el chamuscado olor de los fuegos de artificio... ¿Aprecias como el sol cae a plomo sobre tu cabecita?, ¿sientes como tu piel se enrojece y escuece?, ¿percibes como tu libido está por las nubes y acaba de liberarse de los sótanos?...
... Psss, ¿no lo oyes?, justo a tu lado... es el crepitar de las brasas de mi fogata... ¡oh!, ¡lo huelo! Es esa fragancia que tu cabello solo desprende por la mañana. Seamos justos con el silencio y con esas nuevas voces que se nos aproximan, tarareando musiquillas que no son secretas... aun. Notas como cada vez son más altas y más claras. Seamos justos con la noche que nos ha abandonado y limitemonos a despertar de este sueño onírico que del todo nos pertenece. Un, dos tres, ¡DESPIERTA!
Nedjma

viernes, 30 de julio de 2010

ASUMIENDO

(Asumiendo su ausencia)
Lejos de la eternidad, cerca de la cordura
Me tiendo a descansar aunque me cueste
A las duras y a las maduras…

Me vienen deseos de ti, presencia que añoro,
Presencia que me embriaga el corazón
Que invade un vacío olvidado.

Que sustituye malos momentos solo con pensarla.


Árbol herido que de sus ramas me agarro
Y su sabia lamo, dulce fulgor que me enternece,
Pues sincero sentimiento lo envuelve
¿por qué no deja de emanar sabia de llanto?

Hago trapecismos y piruetas
Por mantener el equilibrio
Y se percibe entre sus hojas hoscas, unas verdes de vida
Me atraen, las cojo y las huelo
El aroma de los años.
¿por qué no muestra sus verdes simientes?

Con el descubrimiento me entretengo,
Lo manejo entre mis dedos,
Lo impregno de su sabia y de mi sudor ardiente
Emoción que emerge desde mis adentros.

Caigo, me levanto y sigo. Lo veo a lo lejos dibujado en el horizonte.

Me quedo con su sabia que impregnó mis labios en un tiempo precioso, me quedo con su risa en un buen momento, con más de un concierto, con sus besos que me han hecho humedecer, con la “granizá” del Tajo, con el bocata de su amigo el de las barbas a la entrada del Zoco de Rabat, con un corazón que no es solo rojo, sino también amarillo y morado, con el “laila saida” antes de irme a dormir.



Nedjma

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